“El miedo siempre está dispuesto a ver las cosas peor de lo que son”

. Tito Livio.

El miedo es la  emoción que hace más vulnerables a los consumidores. ¿Por qué?

El miedo nos genera adrenalina en el cerebro, y es muy curioso como en este estado nuestra memoria puede grabar de forma más nítida y clara los hechos que encontramos al rededor. La neurociencia demostró en sucesivos experimentos que el miedo nos lleva a la acción y además tiene tasas de recuerdo mucho más altas que los mensajes optimistas.

Ahora bien, hasta la década pasada, las marcas utilizaban el miedo como medio de venta, sin embargo en esta época eso ya no funciona. Las personas ya no funcionan en base a amenazas, sino que funcionan en base a estímulos.

El actual desafío de las marcas no está en vender los miedos al cerebro, sino en convencerlos de tener la solución a estos. Aquí es donde nace la magia

Al cerebro le encanta la ilusión de protección y seguridad.  Entre más contenga tu marca al cliente a través de la sensación de seguridad y generemos más soluciones a los miedos que estos tengan, más clientes fieles tendremos, más ventas generaremos y  mejores relaciones estableceremos.