Justicia Chilena contra Airbnb

Carlos Filippi carlos@h2o.cl

14 ago. 2018 23:02 (hace 8 días)

para Claudia

Según el Diario Español El Mundo, el año 2017 la Economía Colaborativa represento un 1,4% del PIB Español y se espera que al 2025 pueda llegar al 2,5%. Los exponentes más famosos de este tipo economía son Uber y Airbnb.
Se esta comenzando a escuchar cada vez más seguido que distintos entes públicos comiencen a pronunciarse respecto a este tipo de plataformas y Chile no es una excepción. La Séptima Sala de la Corte de Apelaciones de Santiago, rechazó un recurso de protección presentado en contra de la administración de un edificio residencial que había determinado multar a las personas que viven en el inmueble y que arriendan sus departamentos a través de la aplicación Airbnb. Esta multa iría entre las UF 25 ($ 680.000 aprox.) a las UF 100 ( $2.500.000 aprox.).
Hace unos días el Alcalde de la Ciudad de Nueva York, promulgo un proyecto de ley que obliga a las de plataformas como Airbnb a dar los nombres de sus anfitriones, para poder hacer cobros impositivos. En el caso de no hacerlo se generan fuertes multas hacia este tipo de sitios.
 
¿Este es el principio del fin del este tipo de Plataformas?, ya que a nivel mundial hay tanto que se habla en contra de ellas….
 
Noooo, no se equivoque, la Economía Colaborativa llego para quedarse y nadie lo podrá parar. Es cosa de mirar las cifras de lo que represento el año 2017 en España. Los países tendrán que crear un marco legal con más énfasis en la flexibilidad y en las personas, para que este tipo de negocios no sean tomados como competencia desleal y puedan competir en las mismas condiciones que cualquier otra compañía.

¿Ahora esto implica que las industrias tradicionales deben quedarse tranquilas?…otra vez Nooooo.

Para entender la magnitud de lo que estamos hablando, tomaremos un ejemplo muy acotado de la industria hotelera nacional, el mercado en la Quinta Región:
 
Si solo analizamos el número de camas que ofrece hoy Airbnb en Viña del Mar y Valparaíso encontraremos que es de casi 2.100 camas (fuente: Airbnb), lo que es un número importante respecto a la oferta completa de la V Región, que es de 10.547 camas (Fuente: Sernatur), ósea casi un 20% del total de la región y crece cada día.
 
Los Hoteleros, ya dejaron que las OTA´s (Booking, Despegar, etc), sean una fuente importante de venta, lo que implica que la rentabilidad baje, por las comisiones que cobran este tipo de compañías, todo por no llegar a tiempo a entender que su cliente, estaba en internet y no ofrecerle una experiencia desde el comienzo del viaje, que no es al momento de subir al auto o al avión, sino que el viaje comienza al estar buscando por internet a qué lugar va a ir de vacaciones o simplemente a descansar.
 
Los hoteleros piensan que el cliente comienza su estancia en el hotel, desde que llega. Esto es lo que ha demostrado Airbnb que está equivocado, el pasajero en su aplicación antes de elegir un lugar donde quedarse, puede preguntar no solo del lugar, sino que del entorno, actividades, etc. Cuando el pasajero se siente claro de que todas sus dudas han sido resueltas, establece un lazo, lo que genera confianza, por lo que su decisión ya está tomada y en ese momento ha comenzado su viaje.
 
Airbnb, privilegia la comunicación entre el pasajero y su anfitrión. Esto es una pieza clave en el modelo de negocio y ha funcionado perfectamente. Lo que debemos aprender de esto es que la web y redes sociales del hotel deben estar diseñadas para la comunicación, entablar diálogo con el cliente y generar conversaciones, que finalmente se traducen en relaciones de largo plazo que podrían implicar nuevas visitas al hotel.
 
En resumen, la hospitalidad no solo se da en el hotel, se da en todos los soportes que tenga el hotel y por tal, la experiencia de nuestro pasajero es fundamental para que no solo tome la habitación, sino que decida cenar en el restaurante del hotel o tomar algún tratamiento en nuestro Spa. La hospitalidad, va en directo beneficio de la rentabilidad del negocio y esta comienza desde la web.